El método STAR: cómo contar un ejemplo sin perderse a mitad de camino
En casi toda entrevista formal aparece alguna versión de "cuénteme de una vez que...". No es conversación de relleno. El entrevistador busca evidencia, porque lo que usted hizo antes predice su desempeño mejor que lo que dice que haría.
El problema casi nunca es falta de ejemplos. Es que el ejemplo se cuenta desordenado, se alarga y termina sin que quede claro qué hizo usted ni cómo salió la cosa. Para eso sirve STAR.
Las cuatro partes
STAR viene de situación, tarea, acción y resultado. La estructura importa menos que la proporción: las dos primeras partes son contexto y deben ser cortas, la tercera es la respuesta real y la cuarta es la que casi todo el mundo olvida.
Situación
Una o dos frases. Dónde estaba, cuándo y qué pasaba. Nadie necesita la historia completa de la empresa.
Tarea
Cuál era su responsabilidad concreta ahí. Esta parte define de qué se le puede dar crédito después.
Acción
La parte más larga, más o menos la mitad del tiempo. Qué hizo usted, en orden, con suficiente detalle para que se entienda el criterio detrás de cada decisión. Diga "yo" cuando hable de sus acciones. El "nosotros" es el enemigo de esta respuesta.
Resultado
Cómo terminó. Con un número si lo tiene, y si no, con un antes y un después que se pueda describir. Si el resultado fue malo, cuente qué aprendió y qué cambió después. Un ejemplo con final honesto vale más que uno perfecto.
El mismo hecho, contado de dos maneras
Sin estructura: "En mi trabajo anterior teníamos muchos problemas con los reportes, era un desorden, y bueno, entre todos lo fuimos mejorando y al final quedó mucho mejor."
Con estructura: "El cierre mensual se entregaba con ocho o diez días de atraso y eso retrasaba las decisiones del área comercial. A mí me pidieron encontrar dónde se trababa. Revisé el proceso paso a paso, vi que tres reportes se armaban a mano cada mes con la misma información, los unifiqué en una sola plantilla y capacité a las dos personas que los preparaban. El cierre pasó a entregarse el tercer día hábil y se mantuvo así los seis meses siguientes."
Es la misma experiencia. La segunda versión se puede evaluar, la primera no.
Los errores que más vemos
- Empezar demasiado atrás. La entrevista dura una hora y usted tiene siete ejemplos que contar. Entre al punto.
- Hablar en plural todo el tiempo. Si todo lo hizo el equipo, el entrevistador no sabe qué hizo usted.
- Quedarse sin resultado. Muchas respuestas terminan en la acción y se apagan solas. Cierre siempre.
- Elegir el ejemplo cómodo en lugar del relevante. Si le preguntan por un conflicto, cuente un conflicto, no una anécdota agradable de trabajo en equipo.
- Inventar el número. Se nota, y una repregunta lo desarma.
Arme un banco de ejemplos, no un guion
Prepare entre seis y ocho situaciones de su experiencia, escritas con esta estructura. Con eso cubre casi todo lo que le van a preguntar, porque las preguntas de comportamiento se repiten por categorías:
- Un problema difícil que resolvió.
- Un error suyo y qué hizo después.
- Un desacuerdo con un jefe o con un compañero.
- Algo que sacó adelante con poco tiempo o pocos recursos.
- Una vez que tuvo que aprender algo nuevo a la carrera.
- Un logro del que se sienta orgulloso.
- Una vez que tuvo que decir que no o dar una mala noticia.
Un mismo ejemplo sirve para varias preguntas si cambia el énfasis. El proyecto que sacó contra el tiempo puede responder a una pregunta sobre presión, a una sobre priorización o a una sobre iniciativa, según qué parte desarrolle.
Cuando no tiene el ejemplo que le piden
No improvise una historia. Diga que no ha estado exactamente en esa situación, ofrezca la más parecida que sí vivió y explique cómo abordaría la que le plantean. Esa respuesta es perfectamente aceptable. La inventada no sobrevive a la segunda pregunta.
Practíquelo en voz alta
Escribir los ejemplos no basta. Uno que se lee bien puede durar cuatro minutos hablado. Cronométrese: entre uno y dos minutos por respuesta está bien. Si el puesto es en inglés, practique también en inglés, porque un ejemplo que domina en español se le puede desarmar al cambiar de idioma.
En nuestros simulacros de entrevista trabajamos justamente esto: le hacemos las preguntas, le devolvemos qué se entendió y qué no, y ajustamos los ejemplos hasta que suenen suyos. Si aún no ha armado su banco, repase primero las preguntas más comunes.